Y ahora que perdiste tan absurdamente la partida
Ahora estoy cansado
Y hasta tengo miedo de mi propia vida
Y sé que lo tendré toda la puta vida
Decida lo que decida ......
Junio 23 de 2011
Se trataba de un jueves, dormíamos comodamente como haríamos cualquier otro jueves a las cuatro de la mañana. La escuche y sentí que era otro de mis sueños horribles, de esos en los que crees que es verdad lo que esta pasando, no la ignore por el contrario desperté aterrada y deseando de todo corazón que solo fuera una falsa alarma, que el tono tembloroso de su voz tan solo fuera por el frió que la tormenta que estaba afuera (aunque se nos avecinaba una dentro) . No, no era así, recuerdo cada palabra como si la estuvieran susurrando en mi oído "Dante ya despiértate creo que tu abuelito esta muerto".
Es mi historia de terror, de terror a la vida que se deja despues de la muerte.
Mi abuelo y yo no eramos los mas unidos del mundo, mas bien se puede decir que ni nos queríamos, a el le encantaba regañarme y por causas que aun no entiendo siempre me tocaba que las cosas se me descompusieran cuando estaba el presente, lo que le hacia mas fácil culparme de todo lo que no fuera acto mio. Mi papi nunca corria a mis novios pero mi abuelo se encargaba de que ya no regresaran. En realidad yo se que me quería como yo a el, siempre estábamos atentos a lo que hiciera el otro.
El día que lo vi así como dormido en su cama sin respirar, salí corriendo, no pude creer que no hubiera querido ir al hospital.
Todo lo que nos rodeaba era miedo , no logro recordar cuantas veces vi a mi papi marcar el teléfono para pedir la ambulancia, solo recuerdo el horror que sentí cuando esta llego.No pude entrar a la casa, sino hasta que vi que los paramedicos salieron tranquilos y callados. El silencio y las miradas mas dolorosas de mi vida.
No paraba de llover y yo empece a tratar de hacerme cargo de avisar a la familia y empezó el día mas oscuro de mi vida no sabia como iba a ser todo, yo solo tenia un dolor enorme de cabeza solo quería llorar y dejar de ver llorar a la gente, empezamos a rezar un rosario frente a su cuerpo, simplemente no sabia lo que estaba diciendo no debería de haber estado ahí..
Todo lo demás son historias de ataúdes, ropa negra, velas , café, panecitos y un dolor enorme que a veces me despierta en la madrugada diciéndome que ya hace casi 5 meses que no lo veo en su silla, o lo huelo fumando un cigarro en la cocina.
Lo extraño y espero volver a verlo un día.....